José María Guillén Lladó      
Psicología - Armonización mente-cuerpo

COACHING Y RELAJACIÓN

Coaching y crecimiento personal

El coaching es armonizar y estimular tus capacidades, explorar tus posibilidades de mejora y aumentar tu bienestar físico y mental.

El término coaching es un anglicismo que significa entrenar. Quien imparte el coaching se llama coach, que significa entrenador, mientras que quien lo recibe se denomina coachee. En general, se trata de un proceso interactivo que tiene como objetivo guiar, acompañar y entrenar a una persona, usando sus propios recursos personales y capacidades, para conseguir alguna meta o desarrollar y mejorar sus habilidades, llegando más lejos de lo que haría por su cuenta.

El coach y el coachee hacen una alianza para conseguir unos objetivos, basada en la confianza y en la comunicación. Tras observar los límites existentes en el coachee y sus problemáticas a resolver, y tomando plena consciencia de ellas, el coach estimula al coachee a desarrollar y a canalizar sus propios recursos, quizás con innovaciones y elecciones creativas, acordando un plan de acción que será llevado a cabo con su apoyo y ayuda para ayudar a superar las dificultades que aparezcan. El coach anima al coachee en su esfuerzo, guiándolo, corrigiéndolo, potenciándolo y controlando sus progresos hasta conseguir los logros buscados.

Hay muchos métodos y tipos de coaching, la mayoría dirigidos prácticamente a obtener resultados y producir éxitos. No es una terapia, pues no se entra en los posibles problemas psicológicos existentes que se dejan a la psicología, sino que se persigue estimular positivamente las capacidades y habilidades de la persona en pos de un objetivo. Sin embargo, en ciertas ocasiones, por excesiva simplicidad en dichos objetivos, se puede caer en un exceso de superficialidad y en la exacerbación de los sentimientos de superación y de competividad, que pueden resultar negativos para la persona en un futuro. Por ello, es necesario realizar un coaching muy preciso y buscando, al mismo tiempo, un crecimiento personal auténtico que haga a la persona más segura, con mayor autoconocimiento y, lo que es muy importante, dirigido a armonizar su personalidad y su conciencia con sus acciones, tanto personales como profesionales o de otro ámbito.

El crecimiento personal es implícito a la naturaleza humana, a la evolución natural de las personas, lo que ocurre es que, a veces, la persona puede estancarse o evolucionar en direcciones no deseadas. De ahí la necesidad de realizar acciones que ayuden a potenciar la verdadera esencia de cada uno y a aumentar su nivel de consciencia, lo que le permitirá sentirse dueño de sí mismo o de sí misma, dirigir sus pensamientos y acciones en la dirección deseada, tener mejores relaciones sociales, gozar de mayor salud emocional, así como sentir mayor bienestar y felicidad.

Técnicas de relajación

¿Sabes relajarte?... Nuestra respiración, nuestro cuerpo, nuestro pensamiento, nuestro ser..., deben fluir natural y relajadamente.

El ritmo trepidante de la sociedad actual, con cambios cada vez más rápidos y vertiginosos, con la implacable tiranía de los horarios, las prisas, las dificultades que surgen para afrontar el peso de las múltiples obligaciones y responsabilidades familiares, laborales, profesionales, económicas, el desgaste que provoca querer cumplir con las exigencias que se nos imponen o nos imponemos nosotros mismos para hacer y tener cuanto más mejor, el esfuerzo de sortear los contratiempos y problemas que aparecen en cualquier momento de nuestra vida y la de nuestros seres queridos y amigos, los miedos, temores, inseguridades… Son muchísimos los factores que pueden causar estrés y conllevar importantes problemas de salud y enfermedades, por eso, la relajación se está convirtiendo en una ausencia destacada en nuestro vivir cotidiano y, a la vez, en una necesidad vital para recuperar el pulso de la vida. 

La relajación es una facultad que todos tenemos, al igual que tenemos la capacidad contraria, la de ponernos en guardia y en tensión cuando estamos en peligro. Sin embargo, hemos adoptado una tendencia a estar mucho más hiperactivos, nerviosos y ansiosos durante más tiempo e intensidad, incluso sin causa real, que no tranquilos y relajados, que debería ser nuestro estado natural. La consecuencia es el estrés, la ansiedad y la enfermedad. Es bajo este contexto cuando se hace evidente que necesitamos reaprender a relajarnos y a vivir con mayor tranquilidad y serenidad, para conseguir el equilibrio psicofísico imprescindible. Eso convierte a la relajación en una herramienta fundamental para mantener y mejorar la salud.

El estrés negativo, técnicamente llamado distrés, comporta un malestar emocional que, a su vez, puede conllevar diversos trastornos como tensión muscular, dolores de cabeza, trastornos cardiocirculatorios, ansiedad, insomnio, fatiga… Igualmente, en caso de que el estrés persista durante largo tiempo, estos síntomas pueden ir mutando y convirtiéndose en enfermedades más complejas y graves, de tipo metabólico, autoinmune o degenerativo. 

Aunque la relajación no es una terapia en sí, está comprobado que sus beneficiosos efectos pueden ayudar a mejorar los problemas, tanto a nivel físico como mental, aumentando la sensación de bienestar, de seguridad y autoconfianza, repercutiendo muy positivamente en la propia salud.

Una vez la relajación se ha convertido en un objetivo a conseguir, disponemos de múltiples técnicas y modalidades. Lo primero es desear fervientemente aprender a relajarse, aunque conlleve dificultades y esfuerzos iniciales. A continuación, adoptar la técnica que mejor le vaya a cada uno y con la que pueda sacar mayor rendimiento. Finalmente, acostumbrarse a practicarla con regularidad, diariamente si es posible, incluso varias veces al día si la persona lo necesita y puede hacerlo. Hay técnicas complejas, pero también las hay sencillas y rápidas que pueden aplicarse en cualquier momento y lugar, una vez la persona la ha asimilado tras un breve periodo de entrenamiento.

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